miércoles, 24 de abril de 2013

Feliz miércoles!

Hoy es uno de esos días que estas feliz sin motivo y por cualquier cosa que te digan te dan ganas de sonreir.

Todo ha empezado con un maravilloso despertar, en el que hasta el desayuno me ha sabido más rico que el de ayer, y ha continuado con la cosa más tonta y más especial al mismo tiempo. Mi madre me ha regalado una raya de ojos.
Una simple raya de ojos, que en todas partes se venden y todas las niñas la usan... Pero ha sido especial porque es mi primera. Es de mi propiedad y me la ha regalado mi madre. Seguro que cuando la compraba solo pensaba en que la que usaba estaba ya muy gastada... pero para mí ha significado que ha aceptado mi madurez y que ya me ve como una chica adulta, con juicio, capaz de tomar sus propias decisiones, aunque me siga viendo como aquella niña que imitaba a su hermana haciendo ballet o como la pequeña de la casa.


Ya he tropezado todo lo que tenía que tropezar para saber levantarme.
He aprendido todo lo que me ha enseñado... las siguientes lecciones son auto-didácticas porque ¿que sería de la vida sin errores? ¿sin aprender de tus fallos? ¿sin hacer locuras? ¿sin hacer lo que tu instinto adolescente te pida? ¿sin arriesgar? ¿sin perder?


Porque soy la misma que ayer pero distinta.
Desde este verano mi vida ha dado un giro de 180º, y todavía me sigue sorprendiendo y haciendo que aumenten mis ganas de vivirla y disfrutarla.



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