viernes, 22 de noviembre de 2013

NO ES APROBAR, ES APRENDER


Según van pasando los cursos, vas asistiendo a clase, de vez en cuando aprendes algo, compites por las notas, sufres por los suspensos... van pasando y ni nos enteramos. Un día sucede a otro día y así hasta que llega Junio y nos dan la palmadita en la espalda de "Disfruta del verano que te lo has ganado". Año tras año lo mismo, cada vez más ampliado cada vez con más horas de estudio acuestas hasta que acaba la secundaria. Si has pasado en secundaria de curso sin hacer nada, ¿qué va a variar en bachiller? Son los mismos profesores, el mismo instituto y las mismas materias ¿por qué va a ser distinto?, además por probar, al fin y al cabo es un bien público. Comenzamos pensando que van a ser dos años más de "estudio", simplemente un paso más para ascender al escalón de la universidad y por tanto a sus fiestas y a su desfase.
Aprobar es sencillo, idéntico a cuando estabas en secundaria. El problema se plantea en que ya no es suficiente con el 5 raspadillo por el que todos rezábamos, no, ahora hace falta una mayor implicación: atender en clase, hacer los ejercicios, estudiar día a día... Pero al final, lo que cuenta irremediablemente son los exámenes.  En ellos es donde verdaderamente expresas todo el esfuerzo, que has aprendido algo.
Tras una evaluación he comprendido que a veces no es solo sacar buena nota, es saber. El problema de la mayoría de los alumnos es que su única meta es pasar de curso, pero no es eso solo, es más, algo mucho más profundo y para muchos incomprensible. Tiene raíces en los principios de cada persona y a la vez en la autoestima, es realizarte como persona, desarrollar las capacidades que te han sido concedidas, es saber que estas dando lo mejor de ti que has aprendido algo nuevo, que estas más lejos de la incultura. Tampoco nos damos cuenta de lo que significa el alfabetismo: siglos de intentos, de leyes, de restricciones, siglos de protestas y revoluciones para que ahora podamos conocer todos por igual y no le damos toda la importancia que se merece. Subestimamos a la institución, pero es que la base de toda sociedad es la educación, saber expresarnos con propiedad, conocer nuestras raíces históricas, de pensamiento  y sin embargo seguimos luchando por alcanzar el triste 5 para entrar a cualquiera universidad y salir de fiesta.

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