Vas de libre por el mundo, demostrando que no necesitas ni nada ni a nadie para llegar a tus objetivos y cuando alguien falla, sin embargo, lo notas, y rezas para que todo se arregle y comience de 0 pero este coche en el que te has montado no tiene marcha atrás y ante el dolor de la soledad prefieres volver a ir de libre por el mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario