Gracias al dramatismo de la entrada anterior, me he dado cuenta de que lo superado. Por fin he cerrado ese capitulo de mi vida, que debí haber cerrado en septiembre... Y todo ha sido gracias, a expresar lo que hacia mucho que no expresaba, y que reprimía.
Primero empecé a hablarte nada más llegar, porque tenía ganas, porque en el fondo eras de los pocos que me había caído bien y bueno, me gustabas. Tus contestaciones no eran muy de allá, pero ¿que puede frenar a una adolescente en su primera locura?. Luego, sin comerlo ni beberlo, dejamos de hablar.
Para el reencuentro, me tragué mi orgullo y volví otra vez , porque admito que tenía muchísimas ganas de verte. Llegó el día, más bien la noche, y allí bailamos, estuvimos toda el rato juntos y si no hubiese sido por mi amiga, si que sí hubiésemos tenido la típica noche de fiesta de instituto americana, yo con mi traje de noche, tu informal, todo muy bonito, entrañable. Al día siguiente seguí hablando contigo, y me contaste tu rayada mental, creía que estabamos un poquito más cerca que al principio. Continuó la conversación hasta que se acabó. Mis nulas intenciones de seguirla me enseñaron a que arrastrarse no es una opción, asi que te bloquee (aunque al segundo te desbloquee). Ya me había autoconvencido, porque eras un gilipollas amargado que no tenía el mínimo tacto, pero otra vez volviste a llamar a la puerta y como no te dejé entrar. Franqueaste mi muro, porque soy débil y el recuerdo me había ilusionado, me tenías los días enganchada al movil para ver si me habías contestado; sí lo hacías lo leía con atención y una sonrisa en la cara, por otra parte, también te metiste sin contestar, y eso me destrozó, como a una niñata tonta.
Un amigo, me dijo que el momento fue donde nos conocimos, y no casi un año después, pero mis amigas me decían que no perdiera la puta esperanza, y allí estaba, como una tonta, guardando una maceta vacía en la que algún día hubo una semilla y no creció nada, pero me aferraba a ella con fuerza, porque la semilla se había plantado en una temporada fecunda y me resignaba a no poder quedarme con algo "material! de aquel tiempo.
Mi vida no gira alrededor de un chico. Sí, fue el primero que me gustó y eso me marcó, pero ya esta.
Ahora le veo como mi amigo, porque sí, porque me cae genial, porque todavía me hace ilusión ver sus mensajes y mantener el contacto, porque obviamente, si hace poco mantuvimos una conversación de romerías pues me voy a acordar de eso cuando esté en una de ellas.
Siempre fue mi amigo y es ahora cuando le empiezo a disfrutar de verdad.
P.D: En la entrada anterior he dramatizado un poco. El día ha sido bestial, he estado con mis amigas, con mis amigos, ha habido reencuentros, el ambientillo, la lluvia... lo ha tenido todo y sí me he acordado de él, pero también me he acordado de mis hermanos, de mis padres y de unas amigas...porque todos han formado parte de mi vida, y lo vivido no se olvida, se conserva.
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